2011(e)ko apirilaren 5(a), asteartea

Siglo XX

El siglo XX se distingue en ambos valles por tener dos épocas claramente diferenciadas. La primera abarca las tres primeras décadas hasta mediados de los años treinta y la segunda parte comienza a mediados de los setenta y se extiende durante el último cuarto de siglo. ¿Y en medio? Pues en medio un tremendo vacío, un agujero negro que se extiende durante cuarenta años, un desierto testimonial en el que prácticamente no se encuentra ningún dato de relevancia a pesar de su cercanía histórica y de que muchos de nosotros lo hayamos experimentado en nuestras propias carnes. Nadie realizó un solo trabajo de investigación, nadie hizo la más mínima alusión al euskera, nadie lo reivindicó como parte inherente a su patrimonio cultural.


El siglo XIX finaliza con unos escuetos datos que dejan constancia de que en Puente la Reina todavía sobrevive un pequeño reducto de ancianos que hablan la lengua, aunque poco se dice de los pueblos de alrededor, en los que por lógica, al mantenerse al margen de las principales vías de comunicación y lejos del centro neurálgico que suponía la capitalidad de Puente, la lengua debió de conservarse por más tiempo. Son varias las personalidades importantes que suscriben este hecho: el poeta Orixe, el etnógrafo José María Satrustegi y el padre capuchino Benjamín de Legarda. Todos ellos comentaron con nostalgia, como ya había sucedido con el filólogo Arturo Campión pocos años antes, el hecho de que a principios de este siglo el euskera permaneciera vivo y fuera aún vehículo común de comunicación entre los ancianos del valle.
Toda esta generación habría sido la última que hubiera recibido, de manera más o menos masiva, la trasmisión de la lengua hacia 1830. Los datos aportados por los ilustrados del siglo XIX son una evidencia de que hacia 1870 la gran mayoría de personas mayores de 50 años fueran poseedoras del idioma. Son los mismos ancianos que acabarían falleciendo en el umbral del siglo XX, con el euskera como lengua materna y pudiendo hacer aún uso de ella en el trato diario entre ellos.
Hay algún detalle significativo de que el uso del euskera todavía estuviera presente algo más tarde, como la circunstancia de que con ocasión de la inauguración de la nueva iglesia de Obanos en 1911 el acta se subscribiera en latín, castellano y euskera. El "Bendeciré" que cuelga de una de las fachadas de Artazu puede que sea un testigo inequívoco de esta pervivencia. La función de pantalla pública que ofrecían las portadas de las casas en donde se hacía alarde de cuestiones sociales como la religiosidad y el linaje, puede ser un indicativo de que alguien hubiera querido reivindicar su condición lingüística. Hay que destacar también que hubo un primer intento de impulsar el idioma y concienciar al pueblo de la perdida irreparable que suponía la desaparición de este y que vino dado, ya en 1913, por medio del Batzoki Garestarra, y en 1931 por parte del ayuntamiento. 
Los datos aportados hasta la primera década del siglo XX apuntan a la desaparición de la última generación del valle que se intercomunicó en euskera, lo cual no es un indicativo de que en la siguiente generación no hubiera habido también vascoparlantes. Resulta plausible que alguna familia del valle hubiera continuado trasnmitiendo la lengua hacia 1860, aunque probablemente serían pocas y estarían diseminadas por los pueblos del extrarradio como Artazu, Uterga o Muruzabal.
Hay tres testimonios de habitantes del valle que conservaron la lengua hasta bien entrada la centuria: Celedonio Azcárate Arregui (Uterga, 1841-1927), Catalina Gamboa Gascue (Artazu, 1857-1934) y Concepción Arraiza Echauri (Muruzabal, 1861-1948).
En un artículo de la Voz de Navarra de 1923, firmado por Larreko, queda registrado un esclarecedor encuentro con el que probablemente sería uno de los últimos euskaldunes del valle. Este anciano, natural de Uterga, aseguraba que sus padres hablaban en euskera y que él lo aprendió de niño y lo hablaba con ellos, siendo él el menor de todos los hermanos. Por lo datos que aporta el artículo he podido averiguar que el anciano se llamaba Celedonio Azcárate Arregui y falleció en 1927 a los 86 años de edad.
Otro testimonio aparece en el trabajo de Javier Irigaray Imaz sobre la onomástica botánica en Navarra, realizado hacia 1977. Uno de sus informantes, Juan Ugarte, asegura que su abuela, Catalina Gamboa, natural de Artazu y fallecida en 1934 a los 77 años de edad, sabía hablar euskera.
El último dato va un poco más allá y pospone la extinción del idioma hasta 1948. En este año murió con 87 años Concepción Arraiza Echauri, nacida en Muruzabal en 1861. El padre de un informante mío de Obanos aseguraba, una y otra vez, que aquella mujer, de la que su padre fue vecino durante más de 50 años, hablaba vasco.
Este nombre y esta fecha podrían quedar grabados en la memoria popular, por ahora, de la misma manera que quedó en el Roncal el nombre de Fidela Bernat y la fecha de 1992 como fecha de defunción de un dialecto, de un habla, de una forma de expresión y de comprensión del entorno. Lo que hasta hace poco había parecido una quimera, que el euskera del valle hubiera llegado vivo hasta la Guerra Civil Española, parece ahora bastante admisible. No es de sorprender, por lo tanto, que el dato de 1936, testimonio directo de los familiares del doctor Irigaray, sea cierto, y que la infancia de parte de esa generación que peleó en la guerra hubiera transcurrido en un ambiente euskaldún hasta finales del siglo XIX.
Parece evidente pensar que estos últimos ancianos y ancianas no hubieran tenido ninguna posibilidad de comunicarse en euskera ya sea por desconocimiento, distanciamiento u oscurantismo. Por el contrario donde si continuó la comunicación, aunque sólo fuera de manera parcial, fue en el trato con los animales. Durante la realización del vocabulario del valle he podido constatar de boca de mis informantes unas cuantas voces vascas. Todas ellas se atestiguan en forma de imperativos concisos para dar órdenes a los animales domésticos: ago, aida, aus/ ushie, boyao, buisque, campora, atsera, aurrera, cush-cush, esti, atos, zape, zulo, torri. Uno de mis colaboradores, Armando Echeverría, nacido en 1922, me comentaba que su vecino Mauricio Garralda alentaba a las vacas con un evocador: "Torri hona, lastana!" (¡Ven aquí, cariño!). Armando conserva aún en su memoria la que podría ser la última frase formulada en el euskera del valle. 
Pero el agujero negro al que se vio abocada la sociedad puso fin a cualquier posibilidad o ilusión por la recuperación de la lengua y no hubo nadie, durante cuarenta años, que anotara ningún apunte sobre la euskaldunidad del valle. El idioma sufrió tal menosprecio que las únicas reseñas que aparecen de esta época son la de Uranga de 1956 y la que se recoge en el trabajo de Irigaray, en el que un anciano de Muruzabal asegura que hacia 1950 su padre solía cantar muchas canciones en vascuence y recuerdo que a mí entonces me daba vergüenza.
Sin embargo sí hubo una persona, José María Iribarren, que durante los años cincuenta recogiera voces de toda la geografía navarra para elaborar su Vocabulario navarro, una obra de gran prestigio y sin duda fundamental para analizar el ámbito sociocultural de cada uno de los rincones de Navarra. En esta obra quedan registradas más de 400 voces vascas en el habla castellana de nuestro entorno, lo que da una idea de la presencia del euskera en el vocabulario popular. El idioma había desaparecido, pero todavía quedaba una buena parte de él en los diferentes campos del lenguaje: en la pronunciación por medio de la palatización tan típica del euskera, goshopisha; en la morfología, con el cambio en el género de las palabras, o en la sintáxis por medio de expresiones como ten cuenta o a beso de truke. Pero quizá sea la lexicografía el ámbito más importante en el que se puedan encontrar los restos del antiguo habla, expresado en forma de voces, calcos semánticos, topónimos, pseudónimos, patronímicos, etc. Recientemente he podido finalizar un diccionario de euskera residual y castellano en desuso (véase en este mismo blog) que parte de la obra de Iribarren y ha sido completado con los documentos aportados por diferentes informantes de ambos valles, a los que hay que agradecer el trabajo de recopilación de datos realizado durante años, ya que con él hemos conseguido no solo definir el léxico sino también contextualizarlo, con lo que eso supone de análisis sociológico.
Parte fundamental de este léxico en el que he recogido unas 2200 palabras son dos importantes estudios. El primero es el Atlas lingüístico y etnográfico de Aragón, Navarra y la Rioja, un trabajo metódico y académico realizado por Manuel Alvar en los años sesenta, en el que Añorbe aparece como uno de los pueblos donde se realiza el muestreo; y el segundo es el trabajo hecho por Javier Irigaray Imaz a finales de los setenta y titulado “Estado actual de la onomástica botánica navarra”. Este trabajo ingente y sistemáticamente científico, elaborado a pie de camino mediante encuestas a los pastores del valle, es fundamental para examinar el euskera de la zona. Las voces recogidas por él en los setenta son tan fieles a las originales vascas que él mismo deduce la reciente pérdida del vascuence como lengua de uso común en el entorno. Él mismo se sorprendía de que los cultismos correspondientes castellanos todavía no hubieran penetrado en el valle. De hecho muchas de esas palabras ni siquiera han llegado a ser sustituidas. Las necesidad de las nuevas generaciones son otras, sus inquietudes se adentran por otros derroteros y la funcionalidad que caracterizaba a cada uno de esos vocablos ha perdido su vigor, de manera que la palabra ni siquiera ha necesitado de ser "traducida" al castellano.
Con Irigaray se va conformando una nueva etapa que se extiende durante todo el último cuarto de siglo y se consolida gracias a la irrupción de las nuevas generaciones bilingües y al establecimiento de escuelas con modelo D en euskera, euskaltegis y gaueskolas. Es curioso observar el hecho de que entre la desaparición de los últimos euskaldunes del valle hacia 1950 y la reaparición de los nuevos hacia 1975 no hayan transcurrido más que 25 años. Han sido apenas dos generaciones las que se ha visto privadas del disfrute de conversar en una lengua que ha acompañado a los habitantes del valle durante milenios.



DATOS

Principios del Siglo XX - Legarda: Felisa Loitegi, de Legarda y residente en el último cuarto del siglo XIX en Enériz, recuerda cómo de pequeña se decía: Vasco ser, orejas no tener, ir a la escuela y no aprender. Parece una clara alusión a la euskaldunidad de Legarda durante el XIX. (Rafael López Velasco, Enériz, vida e historia de un pueblo. 2006, pág. 320)

Principios del siglo XX  - Puente la Reina/ Gares: Nicolas Ormaetxea (1888-1961), Orixe, el poeta vasco más controvertido, nació en el pueblo guipuzcoano de Orexa. Por ser trillizo sus padres le trasladaron al caserío Errekalde de Uitzi, donde pasó su infancia hasta 1905, año en el que partió para estudiar en los Jesuítas. El escritor comenta lo siguiente en una de sus cartas:

Yo en Huici dije miles veces Gares porque ignoraba "Puente la Reina" hasta que aprendí escuela. La dueña de la casa en que me criaron era de Gares -Juana Josefa Otamendi- y figúrese si nos era familiar el nombre de su pueblo! Cuando ella venía a Huici, hablaba con nosotros en vasco, y siempre decía Gáres, nunca P. La Reina.

Juana Josefa Otamendi resulta ser hermana de Jose Mª Otamendi de Puente la Reina, uno de los colaboradores que tuvo Bonaparte en su trabajo sobre el dialecto del valle.

(Carta del 28/VI/1952 del poeta Orixe a Manuel Iruxo, escrita a mano y mandada de Zaragoza a París. Orixe. Gutunak [1917-1961])

1900 - Puente la reina/ Gares/ Obanos: José María Satrustegi (1930-2003) nos cuenta haber oído comentar a su abuelo, nacido en 1881, que cuando iba a la Ribera a recoger la cosecha y paraba en Puente, la estancia le hacía sentirse como en casa y que les repetía algunos pasajes del dialecto del valle. Satrustegi comenta que es sabido que los últimos euskaldunes de Obanos han fallecido este siglo. 

Nire aitona uzta biltzen ibilia zen Erribera aldean eta Garesen euskera entzutearekin bere etxean zegoela iduritzen zitzaiola entzuten genion, hango hizkeraren pasarte bitxiak errepikatzen zizkigularik tarteka.

(Jose María Satrustegi, Ukar itzarbeibarko doktrina, 1865, FLV 89, p. 149; Euskal testu zaharrak. Real Academia de la Lengua Vasca. Euskaltzaindia. Iruñea 1987, pág. 54)

1900 - Obanos: Jose María Satrustegi insiste sobre la persistencia de la lengua vasca en la zona de Valdizarbe, asegurando que es bien conocido el fallecimiento durante este siglo de los últimos ancianos de Obanos:

Lurralde honetan oso berandu arte iraun zuen euskarak. Nere aitona 1881ean etorri zen mundura eta gazte denborako lanbideagatik ongi ezagutzen baitzuen Ilzarbe alde hori, garestarren esaera zorrotzak kontatzen zizkigun hango mintzaira berezian. Jakina da, bestalde, mende honetan itzaliak direla Obanosko azken agure euskaldunak

(Euskaltzaindia. Subdialecto de Valdizarbe. Variedad de Puente, pág. 461)

1904 - Valdizarbe: Según la Guía eclesiástica y estado del personal del obispado de Pamplona en 1º de setiembre de 1904 (Pamplona, 1904), en las que se preguntaba: “¿Se habla vasco?”, no se hablaba en ninguno de los pueblos de la variedad de Puente. (Euskaltzaindia. Subdialecto de Valdizarbe. Variedad de Puente, pág. 461)


1905 - Legarda: El padre capuchino Benjamín de Legarda (Gregorio Elía Azcárate, 1896-1986), que salió de su pueblo en 1905 con nueve años, oía a los niños cantando estos versos por la festividad de Todos los Santos: 


"Etxadi kanpora 
Domine Santua 
txinurri minurri
levanta la piturri." 

El Padre Ondarra comenta lo que le contaba Benjamín de Legarda en 1980 en Alsasua a sus 84 años: 

Según el informante, los niños solían andar de casa en casa, cantando esos versos, y les solían tirar nueces. Se acuerda también de dos ancianos que, sentados en un rincón, hablaban en vascuence en su pueblo a principios de este siglo. Recuerda también el extraño modo de vestir de los mismos, sobre todo el tipo de pantalones que usaban. Se supone que la pareja pertenecía al lugar de Legarda.

Esta tradición del Día de Almas me la confirmó Pilar Goñi, la que fuera maestra de Legarda nacida en Muruzabal en 1922. Ella aseguraba que era tradición de Muruzabal ir pidiendo chinurri y que les tiraban almendras, nueces... y alguna vez dinero. La tradición aún se mantiene en pueblos como Arraiza, al otro lado del Perdón (Véase diccionario en este mismo blog).

Como menciona la fuente el padre Benjamín fue, a principios del siglo XX, testigo directo de la comunicación en euskera entre dos ancianos del pueblo.

(Francisco Ondarra, Catecismo del siglo XVIII en vascuence de Uterga (Valdizarbe), pág 174. Compárese la versión de 1920 del P. Anselmo de Legarda)


1911 – Obanos: En conmemoración de la colocación de la primera piedra para la construcción de la iglesia de Obanos el sacerdote Salvador Garísoain y Segura, natural y vicario del mismo pueblo, suscribe el 23 de abril de 1911 un documento en tres versiones: latín, euskera y castellano. Los integrantes de la comisión eran de Obanos: coadjuntores Eduardo Armendáriz y Justo Jáuregui; el alcalde Vicente Zabalegui; el regidor síndico, Ángel Unzurrun, así como Casimiro Ardáiz, Joaquín Armendáriz, Juan Lana, Ildefonso Urío y el secretario municipal Jorge Azanza. Debían de sentir el euskera como algo muy propio y cercano para haber tenido el detalle de suscribir un documento tan importante en este idioma:

Aita Saindua Erromakoa Pio amarg(arre)/ na zenean; Iruñeko Apezpicua José Lópe(z)/ (Men)doza eta Garzía Jauna, erriontako Parroco(a)/ (Sal)vador Garisoain. A Alkatea Vicente Zabale(gui)/ Jaungoikoaren gloriarako eta S. Juan/ Bautistaren onorean elitza au eguintze(n)/ eta bere lenbitziko arria egungo egunean (de)/ dikatu eta ipiñduzuen Apezpicu Jaunak (eli)/ zaren, erriko gendearen eta emen beren ize(nak)/ utzi dituzten guizonaren aurrean./ Obanos Aprilaren oguei eta bortzgarren eg(u)/ nean 1911.

(Archivo parroquial de Obanos.)

Versión vascongada suscrita para la inauguración de la iglesia de Obanos en 1911


1913 - Puente la Reina/ Gares: Se presentan en el gobierno civil un reglamento para la fundación del Batzoki Garestarra, con sede provisional en la calle Mayor nº 77: Esta sociedad pretende propagar el nacionalismo Basko y la reintegración foral absoluta y completa. Restaurar los buenos usos, costumbres e instituciones del pueblo basko y singular del pueblo navarro, así como fomentar la cultura baska y defender el euskera. (XV, 25.4.1913) (Jimeno Jurio 1999, Revista Panorama nº 29, pág.78).

1915 - Puente la Reina/ Gares: En el Batzoki de Gares se forma una nueva junta y se renuevan cargos. Desde aquí se impulsa la Solidaridad de Obreros Vascos gracias a las amortizaciones de 5, 10, y 25 pesetas para el fondo de socorros. En diciembre se despachan, en concreto, 161 socorros. No es esta la única actividad que se realiza. Txori-Txiki, el autor de la crónica, escribe lo siguiente: Cultivamos el teatro vasco. Desde Noviembre, en casi todas las festividades tuvimos representaciones teatrales en el centro. (Semanario Napartarra, 06-11-1915)

1920 - Legarda: Francisco Ondarra recoge la versión de un canto que el P. Anselmo de Legarda (Francisco Bacaicoa Sanz, 1913-1991) recuerda del año 1920, cuando contaba con la edad de 7 años:


"Etxemi kánpula
Domine samurra
txinurri minúrri
levanta la pínturri."

(Compárese la versión de 1905 del P. Benjamín de Legarda. Francisco Ondarra, Catecismo del siglo XVIII en vascuence de Uterga (Valdizarbe), pág 174.)

1923 - Uterga: En un artículo de La Voz de Navarra del 15 de octubre de 1923 escribe Larreko (apodo de Fermín Irigaray: ver J.J.: NHE, p. 207) sobre el último euskaldun de Uterga, un anciano conocido suyo que se había quedado sólo en el pueblo hablando esa lengua. Las palabras de este anciano parecen confirmar el hecho de que en el umbral del siglo XX todavía hubiera euskaldunes activos en el valle. Este hombre falleció en el año 1927 (véase dato 1927). El comunicante asegura lo siguiente:

“Mis padres hablaban en vascuence entre ellos; a pesar de ser yo el menor de los muchos hermanos que hemos sido, también yo hablaba de chico en vascuence. Pero después con nadie he hablado vascuence en el pueblo, y no sé más que algunas palabras".

Este es un extracto amplio del artículo:

Todos los que de corazón lamentamos la rápida retirada y constante disminución de los dominios del euskera en Navarra, muy frecuentemente recordamos esa región en la que están pueblos hasta no hace mucho tiempo euskaldunes, como Puente, Uterga, Legarda, etc.
Poseo un ejemplar de una ‘Doctrina Cristiana’ escrita por Miguel de Beriáin, Abad de Uterga, en vascuence y castellano, hace próximamente tres centurias.
Doctrina es esta que muchas veces me ha hecho pensar lo que fue y lo que realmente es el territorio euskaldun en Nabarra para lamentar tan dolorosa reducción.
Hace dos o tres meses tuve relaciones con un anciano de ochenta y dos años, natural y residente en Uterga toda su vida, menos el tiempo del servicio militar, que lo cumplió en África en tiempos de Prim.
Este anciano de Uterga es quizás el último euskaldun de dicho pueblo.
La primera vez que con él hablé, después de evacuado el asunto que le trajo ante mí, preguntéle si en su juventud había en Uterga alguno que hablara en vascuence, y me contestó lo siguiente:
“Mis padres hablaban en vascuence entre ellos; a pesar de ser yo el menor de los muchos hermanos que hemos sido, también yo hablaba de chico en vascuence. Pero después con nadie he hablado vascuence en el pueblo, y no sé más que algunas palabras.
En el pueblo hay un hombre de Larraun residente en él hace algún tiempo, y como éste no sabía apenas castellano, tenía mucho gusto en hablar vascuence con él, aunque no siempre nos entendemos”.
Efectivamente le hice varias preguntas en euskera, no todas me las entendió, pero algunas sí; a veces no solamente me entendió, sino que me contestaba en vascuence.
Seguí hablando varios días con él, y me convencí que su vocabulario euskérico es muy restringido.
Es muy natural, teniendo en cuenta que en Uterga no ha habido otra persona que hable en vascuence (según referencias), y siendo éste el único anciano que lo hable o entienda algo, ha de ser muy exiguo en vocabulario, por cuanto en él termina el euskera de Uterga.
Lo raro sería que siendo el último euskaldun, hablara con alguna soltura; al contrario, es natural que sin más lo sepa y tenga gran dificultad para expresar aquello poco que recuerde.
A mi juicio, es suficiente que conserve algunas frases palabras para concederle a él el merito y el honor de ser el último euskaldun de Uterga, y nosotros de lamentar en él la desaparición completa del euskera en dicho pueblo.

(Larreko. ¿El último euskaldun de Uterga? Artículo de La Voz de Navarra del 15 de octubre de 1923)


Artículo publicado por Larreko en 1923. Fuente:
La Voz de Navarra



1925 - Valdizarbe: La Asociación Euskararen adiskideak colocó en toda Navarra letreros hechos en cerámica de color blanco y azul con los nombres de los pueblos con el objetivo de recuperar los nombres vascos. La placa correspondiente al municipio de Puente la Reina fue comprada por el Ayuntamiento en 1923, y en ella se muestran el nombre con el que la villa es conocida en euskera: Gares. (Alberto Aceldegui, 2002. Alcaldes y regidores de Puente la Reina/ Gares [1677-2002])

1926 - Artazu: Según el Libro de Consultas del archivo parroquial de Obanos los "Bendeciré" o chapas de relieve con la efigie del Sagrado Corazón de Jesús en actitud de bendición se colocaron en las casas de Obanos en 1926 (Estudio etnográfico de Obanos. Mª A. Beguiristáin y F. J. Zubiaur. Fundación José Miguel de Barandiaran, Pamplona, 1985, pág. 431). En el valle hay un par de "Bendecire" datados en 1914 y 1919 salidos de la misma fábrica de Eibar pero escritos en castellano (véase Itzarbeinguruko herri artea). De esta época puede ser el que hay colgado en la fachada de una de las casas de Artazu. Conviene señalar que en la cultura vasca tradicional las fachadas de las casas han tenido siempre una función de pantalla para símbolos religiosos y solariegos. Se podría pensar que detrás de esta placa hay una reivindicación cultural, algún tipo de reconocimiento o quizá sea solo un simple indicativo de que la lengua todavía pudiera estar presente en el pueblo. El "Bendeciré" llevá grabado el siguiente lema:

Bedeincatuco ditut/ nere Biyotzaren irudiren bat aguiriyan ipiñi/ ta onratzen dituzten echiac./ Deboziyo au zabaltzen dutenen izenac ipiñico/ ditut nere Biyotzian, eta ez ditut bertatie/ inoiz ere quenduco/ P Elejalde. Eibar.

"Bendeciré" en euskera en una
fachada actual de Artazu y colocado hacia 1926. 


1927 – Uterga: El artículo de 1923 de Larreko sobre el último euskaldun de Uterga debió de tener suficiente resonancia como para que se hiciera eco de ello el lingüista de Lerín Amado Alonso (1896-1952). A este lingüista le debía resultar sorprendente que todavía alguien en el valle hablara euskera. Según Jimeno Jurío (NHE, pág. 195) Alonso confirma durante 1928 el fallecimiento del último euskalduna de Uterga, a seis kilómetros de Puente la Reina... No he consultado el artículo al que alude Jurío, pero si un libro de Glez. Ollé que menciona un artículo de Alonso de 1925 "El grupo tr en España y América" en el que asegura:

Hoy mismo vive aún el último euskalduna de Uterga, a seis kilómetros de Puente la Reina, más de 15 kilómetros al sur de Pamplona.

(Fernando Gonzalez Ollé. Vascuence y romance en la Historia lingüística de Navarra, Pamplona 1972, pág 40)

Con los pocos datos de los que disponía y realizando las pesquisas debidas en el ayuntamiento de Uterga, sólo hay un habitante del pueblo que pudiera corresponder con esta información (que hubiera fallecido hacia 1928 y que tuviera 82 años en 1923): Celedonio Azcárate Arregui (1841-1927), natural de Uterga y fallecido a los 86 años de edad.

1931 - Puente la Reina/ Gares: El ayuntamiento de Puente, en sesión extraordinaria con los votos favorables del alcalde, Joaquín Eyaralar Luis, y todos los concejales aprueba un texto que refleja el sentir hacia el idioma vasco como algo propio. Muchos de los asistentes habrían oído hablar a sus abuelos en euskera cuando eran pequeños:

El Ayuntamiento de Puente la Reina, antigua villa de "Garés", según nombre de la misma en nuestro idioma vasco, [...] pide para Navarra y para todo el País Vasco su libertad, su reintegración foral plena, su estatuto constitucional. [...] El Ayuntamiento de Puente la Reina, la antigua villa de Gares, y todos sus vecinos, se dirigen a los navarros y les invitan a hacer pública manifestación de su cariño a las cosas de nuestra tierra querida y a la vida libre de Navarra y de todo el País Vasco, en la confederación republicana hispánica.

(XV, 16.5.1931)


Fuente: http://www.euskomedia.org/galeria/A_35066


1933 - Puente la Reina/ Gares: Ángel Irigaray, hijo de Fermín Irigaray, Larreko, es consciente de la decadencia que está viviendo el vascuence en toda Navarra desde hace unas décadas y publica un cuaderno para denunciar la situación:

En nuestra Navarra, la inconsciencia e incultura han hecho retirarse a la lengua vasca al Norte de País, pues hace 71 años se hablaba vascuence en toda la zona que medía desde Ostiz (actual límite Sur) hasta Puente la Reina y Barasoáin inclusive. (Mapa del Principe Bonaparte. Londres. 1863.)

(Memoria de la Sociedad Euskararen Adizkideak, Pamplona, 1933. Noticia histórica y estado actual del euskera en Navarra con un mapa lingüístico por Ángel Irigaray)



Mapa de Irigaray donde se muestra el
retroceso del euskera en Navarra desde el
siglo XVII. Fuente: Biblioteca General
de Navarra
1934 - Artazu: Para la recopilación de datos de la onomástica botanica popular de Navarra que Javier Irigaray Imaz realizó en los años setenta, este menciona que uno de sus comunicantes, Juan Ugarte (1917-1985), natural de Artazu, asegura que

su abuela, Catalina Gamboa -nacida en Artazu y que ya no vive en la actualidad- sabía hablar el euskera, idioma en el que solía hablarle a él cuando era niño. Recordaba, por ejemplo, que en invierno y con frío su abuela le decía: "Ah gauxa, gauxa!".

Irigaray sugiere que gauxa significa hau otza.
Según el Archivo Municipal de Artazu Catalina Gamboa (1857-1934) nació y falleció en este mismo pueblo a los 77 años de edad. La importancia de este dato radica en que es un testimonio explícito y directo de un hecho que hasta hace poco parecía imposible: que el euskera del valle hubiera podido llegar vivo hasta la Guerra Civil Española. Me parecía necesario contrastar este dato, viendo la posibilidad de que todavía permaneciera vivo algún nieto o nieta de Catalina para poder hacerle la pregunta. Encontré a Margarita Ugarte Azanza, hermana menor de Juan y nacida en 1932, dos antes de la muerte de su abuela. Esta monja josefina residente en Gernika me certificó que su abuela sí que era euskaldún, que ella no la recuerda porque era muy pequeña, pero que así se lo aseguraba su hermana mayor.
Silvano Senosiáin nacido en Artazu en 1925 me comentó que tenía oído que la última mujer que habló euskera en el pueblo era de Casa el Arriero, que eran de apellido Ugarte. Un hombre de esta casa casó con la hija de Catalina.
(Javier Irigaray Imaz. Estado actual de la onomástica botánica popular en Navarra (XII). Valle de Mañeru. FLV 1979, 32, Vol 11, pág. 339).

1935 - Ekoien: Hacia esta misma época se puede situar la anécdota que cuenta el mismo Javier Irigaray en su estudio botánico sobre el Valle de Echauri de 1983, cuando asegura que Bernardo Urabayen, natural de Balascoáin, de 82 años

todavía recuerda haberle oído decir a su madre -que era de Ecoian- a un amiga: "Ai, hau lana!", respondiéndole la otra mujer: "Bai, sines, bai!". Aparte de estas dos palabras, en su vocabulario actual utiliza innumerables palabras euskéricas...

Estas pequeñas frases son una muestra de que a principios de siglo estas mujeres, nacidas en la segunda mitad del siglo XIX, todavía eran capaces de expresar entre ellas en la intimidad frases en euskera como "¡Qué trabajos!" y "¡De verdad que sí!". Sus madres habrían sido necesariamente vascoparlantes.
(Javier Irigaray Imaz. Estado actual de la onomástica botánica popular en Navarra (XVII). Valle de Echauri. FLV 1983, nº 41, pág. 17).


1936 - Puente la Reina/ Gares: El doctor Ángel Irigaray (1899-1983) fue un eminente euskaltzale que durante la Guerra Civil ejerció como médico en el frente. Era hijo de Fermín Irigaray, Larreko, cirujano y escritor como él, que ya en 1923 había publicado en La Voz de Navarra el artículo sobre el último euskaldún de Uterga, mostrado en estas mismas páginas en la reseña de ese año. Koldo Colomo, técnico de euskera del Ayuntamiento de Puente la Reina/ Gares y colaborador de este blog, ha llegado a conocer bien al hijo y nieto de ambos José Ángel Irigaray (Iruña, 1942), también licenciado en medicina y miembro del equipo editorial de la casa Pamiela y de la Fundación Oteiza, y a Fermín Leizaola (Donostia, 1943), director del Departamento de Etnografía de la Sociedad Aranzadi. En conversación con ellos, estos aseguraban cómo habían oído comentar una y otra vez al mismo Ángel Irigaray que este había atendido a un vecino de Puente la Reina en euskera durante una de las jornadas de la Guerra Civil Española.
Aunque el dato pueda sorprender y no esté contrastado por el propio Ángel Irigaray, sí resulta plausible, teniendo en cuenta los testimonios aportados durante este siglo, que durante la Guerra Civil hubiera habido todavía algún adulto que hacia 1870 hubiera mamado el euskera durante los primeros años de su vida lo suficiente como para hacerse entender con Irigaray en este idioma. Aunque su padre Fermín sí haga referencia a un euskaldún de Uterga en 1923, Ángel no habla de ello en ninguno de sus trabajos.

1948 -  Obanos/ Muruzabal: Durante el transcurso de mis trabajos de investigación para realización de la oiconimia y el vocabulario del valle pude mantener una conversación con Emilio Guembe, vecino de Obanos nacido en 1934. Me contó que su padre, Mamerto Guembe Rada, habitó la que hoy se denomina Casa Cayo, siendo vecino de Casa Laborda, también llamada en su día Casa Pericoapéiz. Su padre aseguraba, una y otra vez, que la mujer que vivía en Casa Laborda sabía hablar el vasco. Emilio no sabía quién era aquella mujer, pero presuponía que era de Obanos. Tenía claro que ha habido vecinos en Obanos que hablaran euskera, pero todos venidos de fuera. Él asegura que aquella mujer era de aquí. Me dirigí a Casa el Cartero para hablar con Pili, biznieta suya, que aunque me comentó que no tenía idea de que su bisabuela hubiera podido hablar vasco, sí que me pudo indicar algunos datos sobre ella. Concepción Arraiza Echauri nació en Muruzabal en 1861 y falleció en Obanos en 1948. En 1868, a los siete años de edad, quedó huérfana de Dionisio Arraiza y Antonia Echauri, y siendo la única hija del matrimonio tuvo que mudarse a casa de sus tíos en Obanos. Allí casó con su primo Esteban Echauri Arraiza y habitó la casa hasta su fallecimiento en 1948. Esteban era hijo de Dionisio Echauri y Petra Arraiza. Según la protesta foral de 1893 (precisamente de un hijo de Muruzábal, Esteban Pérez Tafalla) Petra era de Muruzabal y la familia Echauri de Obanos. Si ella hubiera nacido en una familia euskalduna de Muruzabal, podría haber continuado usando la lengua en casa de su tía, un hecho que suele ser normal ya que la agonía de un idioma suele ocurrir puertas adentro y en el lecho materno. 
Este es un dato absolutamente sorprendente y convendría tomarlo con toda cautela. A uno le da cierto vértigo de solo pensar que el subdialecto valdizarbés del Alto-Navarro Meridional hubiera desaparecido en 1948, muchísimo más tarde de lo que hasta ahora se pensaba. Pero hay bastantes indicios que apuntan a ello: Mamerto Guembe había convivido con esta mujer durante más de 50 años, y si reiteró a su hijo esa confidencia en un tiempo en el que el horno no estaba para bollos, era por lo que de singularidad tenía aquello. Es difícil que nadie más lo hubiera sabido, porque aquellas mujeres salían poco de su radio de acción y mucho menos hablando en una lengua que nadie dominaba. Recuerdo una anécdota que me contaron de Felicitas, una mujer del barrio de arriba de Muruzabal, que fue a casar al barrio de abajo y de la comentaban que "nunca se halló". Concepción Arraiza quizá fuera una de las últimas personas que hubiera recibido la transmisión de la lengua hacia 1860, en el extrarradio de la gran cuenca que conforman los dos valles, en pueblos de dimensión mediana como Uterga, Muruzabal y Artazu. Si los datos confirman que en Puente la Reina las últimas transmisiones se dieron hacia 1830, en estos pueblos bien pudiera haber durado una generación más. Los últimos ancianos hubieran muerto, por lo tanto, con 80/ 90 años, alcanzando el vértice que marca la mitad del siglo XX.

1950 - Muruzabal: Para la recopilación de datos de la onomástica botanica popular de Navarra que Javier Irigaray Imaz hizo en los setenta, este menciona que uno de sus informantes, Francisco Zubicoa, de Muruzabal y de 60 años, asegura que su padre, Urbano Zubicoa, nacido en Muruzabal y muerto en los cincuenta, solía cantar muchas canciones en vascuence y recuerdo que a mí entonces me daba vergüenza. Ahora sin embargo siento mucho no haberlo anotado. Este es el único dato que he encontrado sobre el euskera después de la Guerra Civil. No deja de ser curioso el hecho de que el informante mencione la palabra vergüenza, lo que da una idea aproximada de la situación en la que se veían aquellos que todavía lo conservaran, aunque sólo fuera por medio de simples canciones. (FLV 1977. Javier Irigaray Imaz. Estado actual de la onomástica botánica popular en Navarra. VII. Valle de Ilzarbe. Pág 512. Pamplona)

1956 - Puente la Reina/ Gares: En un artículo titulado Guía del camino navarro a Compostela José Javier Uranga, el que fuera director del periódico, narra lo siguiente:

Puente la Reina es un pueblo largo, curioso, pintoresco, con fuerte sabor navarro porque en él se conjugan los dos caracteres de nuestra tierra: la reserva sabia del pirenáico y el impulso de la gente del Ebro. Hasta hace poco se hablaba vascuence pero fue en lo antiguo patria de toreros -yo sé de uno famoso- y sus pobladores fueron francos.

Un dato extraño para esta época en la que pocas alusiones se hacían al vascuence. La conjunción adversativa pero, intenta contradecir el hecho de que se hablara euskera. Intenta disociar entre vascuence (lo vasco), toreros (lo español) y francos (lo francés). Parece que supiera más y que no se atreviera a contarlo (Diario de Navarra, 25/07/1956, pág. 12).

1958 - Puente la Reina/ Gares: Ángel Gaztelu Gorriti (Gares, 1914- Miami, 2003) fue un puentesino de buena cuna que emigró a Cuba, donde se ordenó sacerdote y se hizó un nombre como poeta e historiador. El escrito Lezama Lima dice de él que sospecho que en la verídica historia del ceremonial y la ciudad, no hay nadie entre nosotros, que como este ilustre juramentado secular, realice, durante la curva del día, tantas cosas esenciales. El escritor cubano  se siente especialmente vinculado a Ángel por los orígenes vascos de ambos y ambos comentan que juegan con la idea de que escuchan en su interior, aunque escriban en castellano, el otro idioma, el vascuence de sus ancestros. El cura Gaztelu debía tener todavía bien presente que su familia hubiera sido euskaldún, como así lo testimonian los Gorritis del siglo XIX.
La única referencia del valle durante la dictadura con respecto al euskera como la lengua propia del valle ya extinguida tuvo que llegar, necesariamente, de allende los mares. (XV, 9.4.1958)

1974 - Puente la Reina/ Gares: La Gau eskola, escuela nocturna para adultos, comienza a impartir clases de euskera.

1975 - Puente la Reina/ Gares: El 24 de julio de 1975, víspera de Santiago, está programada una gran tamborrada popular para las 11 de la noche. Por tal motivo se escribe en el programa de fiestas lo siguiente: Euskaldun guztiori opa dizuegu Santiago jai alai batzuek igaro da itzazuetela gure artean. Son las primeras palabras transcritas en euskera que aparecen en el valle después de 50 años. (XV, 24.7.1975)

1976 - Puente la Reina/ Gares: El 25 de julio de 1976 tiene lugar un gran festival en el recién inaugurado frontón de Puente. Al evento asisten el cantautor Fermín Valencia, los gaiteros y el grupo Oskorri, que por aquel entonces estaba comenzando su andadura musical. Hubo una gran asistencia de público y sus canciones fueron coreadas en euskera. Como me cuenta Xabier Vélez, unos de los responsables del evento, la gobernación impuso una multa a los organizadores, la asociación Zubia Auzo Elkartea, por el hecho de no haber presentado con anticipo las traducciones del euskera, algo que Natxo de Felipe , el líder del grupo Oskorri, siempre ha recordado (XV, 25.07.1976).

1977 - Valdizarbe: Javier Irigaray Imaz publica en la revista "Fontes Linguae Vasconum" el capítulo VII de su "Estado actual de la onomástica botánica popular en Navarra. Valle de Ilzarbe (Valdizarbe)". En el estudio realiza, por medio de encuestas a pie de camino a los pastores de los distintos pueblos del valle, una recopilación de datos sobre la denominación de las plantas autóctonas. Las encuestas se hicieron en el periodo comprendido entre 1972 y 1977. El uso de los nombres vascos de plantas se extiende a todo el valle, registrando más de cien vocablos. Algunas de estas voces son inéditos en el euskera y otros son los registros más meridionales como es el caso de la voz o(t)sababa, de la que asegura que Valdizarbe es seguramente la zona más meridional del País en donde aún se conserva la denominación panvasca o(t)sababa (pág. 510). Al autor no deja de sorprenderle la cantidad de voces vascas que aún perviven en el valle, hasta el punto de asegurar:

"la supervivencia -aunque en trance de desaparición- de vasc. arançe, compitiendo con el castellano espino, muestra -si no lo supiéramos ya de otras fuentes- lo reciente de la pérdida del vascuence como lengua de uso común en Valdizarbe. (Pág. 505)

(Javier Irigaray Imaz. Estado actual de la onomástica botánica popular en Navarra (VII). Valle de Ilzarbe (Valdizarbe). FLV 1977, 27, Vol 9, pág. 499-525)

En el "Diccionario del euskera residual de Valdizarbe y Val de Mañeru" adjunto a este mismo blog se pueden consultar las voces recogidas por Irigaray en ambos valles.

1977 - Puente la Reina/ Gares: Guardería infantil. Desde la Gau eskola y de forma voluntaria se organiza una guardería en euskera. Su ubicación primera es en los locales parroquiales de la calle Mayor y posteriormente se traslada a los locales de Auzo Elkartea también de la misma calle. Los responsables de la guardería son Zuriñe Eyaralar y Maite Álvarez.

1979 - Puente la Reina/ Gares: Javier Irigaray Imaz publica en la revista "Fontes Linguae Vasconum" el capítulo XII de su "Estado actual de la onomástica botánica popular en Navarra. Valle de Mañeru". Las encuestas de este estudio están realizadas a los pastores del valle entre los años 1972 y 1977. En ellas se registran más de cien voces vascas de denominaciones de plantas, algunas de las cuales son las más meridionales consignadas por él en toda la geografía de ámbito euskaldún:

al registrar la presencia más meridional del vasc. çalke, veza, hay que insistir una vez más en la condición conservadora de Cirauqui y Mañeru, en lo que al idioma vasco se refiere. (Pág. 358)

(Javier Irigaray Imaz. Estado actual de la onomástica botánica popular en Navarra (XII). Valle de Mañeru. FLV 1979, 32, Vol 11, pág. 339-360)

En el Diccionario del euskera residual de Valdizarbe y Valdemañeru adjunto a este mismo blog se pueden consultar las voces recogidas por Irigaray en ambos valles. 

1979 - Puente la Reina/ Gares: El programa de fiestas de Gares tiene por primera vez un recordatorio en euskera que dice: Agur, ongi etor bero bat ematen dizuegu gure aspaldiko hizkutzan. Ongi etorri eta agurrena. Geure herriko festak izan ditzatela etxeko eta kanpokoentzat egun pozgarrri, hauditasun eta alaiak. (XV, 24.7.1979)

1979 - Puente la Reina/ Gares: Desde la Asociación de Vecinos Zubia se promueve la llegada del Olentzero con una comitiva que viene desde el Camino de Gomacin, amenizada por la Banda de Música y los gaiteros.

1979 - Uterga/ Gares: Dos euskaltzales del valle comienzan su recopilación de voces vascas en el habla castellana de la zona: Jon Erice, de Uterga, tiene recogidas 207 palabras de su localidad y Alberto Beriain, de Gares, tiene también una lista compuesta por 293 palabras. Los listados se componen de voces que se extraen de todos los ámbitos de la vida diaria, desde las labores del campo como aperos de labranza, la botánica y la zoología, o los utensilios caseros. El trabajo que comenzaron ellos y que continuaron otros amantes de la cultura queda plasmado en este mismo blog en el Diccionario del euskera residual de Valdizarbe y Valdemañeru.

1981 - Puente la Reina/ Gares: La guardería infantil en euskera es asumida por el Patronato del Ayuntamiento. Su ubicación se traslada al actual Centro de Salud en la Calle San Pedro.

1983 - Puente la Reina/ Gares: Fallece Luis Morondo, compositor, director y fundador de la Coral de Cámara de Pamplona. Promocionó e investigó la canción popular vasca y llegó a firmar algunos de sus trabajos con el sobrenombre de Garestar Koldo, un hecho bastante inusual para la época.

1984 - Puente la reina/ Gares: Una docena de padres de la localidad han dirigido un escrito al Ayuntamiento solicitando que para el próximo curso escolar se cree un aula bilingüe (euskera-castellano) en el Colegio público comarcal. El Ayuntamiento, por unanimidad, acuerda solicitar del Ministerio de Educación que se provea lo necesario para llegar a la más completa implantación de una unidad escolar bilingüe en el colegio comarcal de esta villa, y que entre en funcionamiento en el próximo curso. La solicitud, igualmente, es remitida a la Diputación. (XV, 25.8.1984)

1985 - Puente la Reina/ Gares: En el pleno del Ayuntamiento de Puente se aprueba una moción rechazando el anteproyecto de la Ley del Vascuence porque al limitar el uso oficial del euskera y no promover su enseñanza en toda Navarra, pretende abrir el camino para su desaparición. (XV 20.12.1985)

1986 - Valdizarbe: El Gobierno de Navarra  aprueba  la Ley Foral 18/1986, del 15 de diciembre, más conocida como la Ley del Vascuence. Al contrario de lo que se hizo en otras comunidades bilingües del Estado, el concepto de la ley no es el de la normalización de la lengua en todo su territorio, sino que se trata más bien de proteger e impulsar el vascuence según una serie de parámetros que se irán estableciendo en normativas siguientes. Su principal característica es que divide Navarra en tres zonas lingüísticas: Zona Vascófona, Zona Mixta y Zona no-Vascófona. La linea divisoria para reconocer la oficialidad del euskera fue trazada de manera bastante aleatoria, otorgando o negando ciertos derechos con respecto a la lengua vasca según la zona a la que se asigna cada municipio. Se llega a dar el caso en el que ciertas comunidades históricas y culturalmente unidas queden separadas en zonas diferentes, como le sucede a Valdizarbe. Será, probablemente, la primera ley en toda Europa occidental en la que se trazan nuevas fronteras para adjudicar derechos a los ciudadanos. En estas circunstancias la suerte quiso que el único municipio de Valdizarbe y Valdemañeru que fuera adscrito a la Zona Mixta sea Puente la Reina/ Gares. Todos los demás están incluidos en la Zona no-Vascófona. Como consecuencia de la integración de Gares en la Zona Mixta se instaura el modelo D (modelo lingüístico de aprendizaje del euskera por inmersión) en las escuelas públicas que servirá de faro en la recuperación del euskera de toda la comarca.

Mapa extraído del trabajo de doctorado de Carlos Vilches Plaza "Evolución de las actitudes ante el euskera de los universitarios navarros 1992-2002", en la que se muestran las diversas zonificaciones. En verde, zona vascófona; en rojo, zona mixta; en azul, zona no-vascófona. Para su mejor visión he marcado con contorno amarillo la situación de Valdizarbe y Valdemañeru. Como se puede observar sólo está coloreado en rojo el municipio de Puente la Reina/ Gares, que queda en el centro de ambos valles.



1986 - Valdizarbe: El 28.3.1986 tiene lugar en Iruñea una importante manifestación en favor del euskera. Desde Valdizarbe participan numerosos vecinos con una gran pancarta en la que expresan: Euskera guztiona, guztiontzat. Izarbeko euskararen alde. La Korrika, un evento cultural promovido por la coordinadora de alfabetización de adultos AEK, pasa el siguiente año por la localidad y se hace necesaria una cuestación para la instalación de un puesto en el Paseo. (XV, 28.3.1986)

1987 - Valdizarbe: Se publica en prensa que el director provincial del Ministerio de Educación, Joaquín Pascal, vuelve a negar la enseñanza en euskera en el Colegio Público Comarcal a pesar de estar la localidad situada en la Zona Mixta, según la Ley del Vascuence. Los padres de los hijos que han realizado el preescolar en euskera se deberán desplazar, por tanto, a Lizarra si quieren que sus hijos continúen con la enseñanza con la que han iniciado su aprendizaje, el euskera, o en otro caso pasarse al castellano en el Colegio Público. El Patronato para el Fomento del euskera emite una nota en la que dice que incumple con sus propias leyes pues no se ha realizado ni de forma gradual ni progresiva ni suficientemente. (XV, 1.3.1987)

1988 - Puente la Reina/ Gares: El Ayuntamiento acepta, por unanimidad, el escrito con firmas remitido por la Asamblea Local para el desarrollo del euskera, declarando el topónimo Gares oficial y equipado, a todos los efectos, con el de Puente la Reina, para denominar a la localidad. El Ayuntamiento remite acuerdo a Euskaltzaindia sobre la oficialidad del topónimo Gares al objeto de que emita preceptivo informe al respecto. (XV, 8.4.1988)

1988 - Puente la Reina/Gares: Desde la Asociación de Vecinos Zubia se organiza por primera vez en la Víspera de Santa Agueda una kalejira en la que salen los coros con sus makilas para cantar por las calles: Santa Ageda bezpera degu, Euskal Herriko eguna, etxe guztiak kantuz pozteko aukeratu deguna. Ahoz ederra eta gainera esku artean makila, txorakeriaz datorkiguna kontuz ibili dadila. La kalejira finaliza en la Plaza Mena, repitiendo el bat, bi, eta hiru, eup! (XV, 4.2.1988)


1988 - Puente la Reina/ Gares: José Mª Satrústegui, Secretario General de Euskaltzaindia remite al Ayuntamiento el informe en el que se indica: Que el término Gares referido a Puente la Reina, ha sido de uso común entre las personas que saben euskera en Navarra y lo sigue siendo en las zonas que conservan esta lengua. El informe concluye con referencias bibliográficas entre las que se encuentra abundantemente documentado en la toponimia de la zona de la cuenca y limítrofe, en la forma de Gares-bidea. Además la Asamblea Local de desarrollo del euskera está organizando un gran número de actividades entre las que se encuentra la actuación de la Coral Arrieta, con un repertorio exlusivamente en euskera, y herri-kirolak. (XV, 25.4.1988)

1991 - Puente la Reina/ Gares: Por Decreto Foral 229/1991 del Consejo de Educación y Cultura, el Gobierno de Navarra declara el topónimo Gares como oficial para denominar a la localidad, quedando la fórmula Puente la Reina/ Gares como oficial a todos los efectos.

1992 - Puente la Reina/ Gares: Se inicia la primera Semana Cultural del euskera con un recital de Etxamendi eta Larralde. (XV, 5.11.1992)

1992 - Puente la Reina/ Gares: El Ayuntamiento crea el Servicio de Euskera acogiéndose a las subvenciones del Gobierno de Navarra. La plaza se adjudica, con dedicación completa, a Fermín Javier Sánchez Agurruza, Fermintxo. La plaza fue ocupada por sucesivos técnicos hasta el 2001 que quedó vacante. A partir del 2003 se volvió a retomar de forma intermitente pero el tiempo de dedicación se redujo al 58% por decisión política del grupo que ostentaba la alcaldía.

1993 - Valdizarbe: Sale a la calle el primer número de Murugarren. Herriko aldizkari euskalduna, revista editada en el valle y publicada íntegramente en euskera. La tirada es de 200 ejemplares, es gratuita y la patrocinan la Gau Eskola, el Servicio de Euskera del Ayuntamiento y varios particulares.

1993 - Valdizarbe: En el transcurso de la presentación de la segunda Semana Cultural del euskera, Koro Azkona, técnico de euskera del Ayuntamiento da a conocer el cuadernillo El euskera en Valdizarbe. Testimonios escritos y orales. Izarbeibarreko euskara. Idatziz eta ahozko testigantzak. Agradece la participación de Alberto Beriáin, el grupo Aritzaldea y  Ángel Vélez en este primer intento de recopilación de datos sobre el euskera del valle. El objetivo de la publicación no es otro que el de contribuir a la memoria histórica del euskera y a la propagación de esta a los habitantes de Valdizarbe. La tirada inicial es de 600 ejemplares. En 1997 se publica su segunda edición.

1995 - Valdizarbe: Comienza a festejarse el Día del Euskera en Valdizarbe. Fue un domingo a finales de mayo en torno a la ermita de Eunate, en el corazón del Valle.

1996 - Puente la Reina/ Gares: Tras haber ofrecido durante varios años de manera intermitente clases de aprendizaje de euskera a adultos en la localidad, AEK inaugura el euskaltegi Errobi ubicado en el segundo piso del antiguo hospital de la calle San Pedro y cedido generosamente por el Ayuntamiento de Gares.

1996 - Valdizarbe y Valdemañeru: Ana Mª Echaide y Carmen Saralegui publican por medio del Diario de Navarra un trabajo etnográfico sobre la diversificación lingüística. Tomando como referencia los datos publicados por J. Irigaray Imaz en Fontes Linguae Vasconum entre 1976 y 1980, muestran la extensión de dos conocidos nombres vascos de plantas: achún 'ortiga' y zumerica 'mimbre'.
El trabajo contiene algunos errores. En cuanto a Valdizarbe Irigaray recoge la voz zumerica no solo en Puente y Añorbe como Salix sp., sino también en Obanos, Uterga y Muruzabal como Cornus sanguinea. Estos tres últimos pueblos deberían estar también marcados con el círculo azul.
Irigaray consigna zumerica en Valdemañeru sólo en Artazu porque en el resto del valle se llama zugandur, voz también vasca. Achún la cita también en Guirguillano, Echarren y Arguiñariz, pero es voz también común al resto del valle. El hueco que queda entre Villanueva/Iriberri y Muruzabal corresponde al valle de Mañeru, que queda, por los errores, sin referencias.
Aunque el trabajo contiene errores, sí que deja ver claramente, como comentan los autores, que la extensión de estas voces coincide con la que tenía la lengua vasca cuando se publicó la relación de pueblos vascongados en 1587. (Ana mª Echaide y Carmen Saralegui. "Etnografía de Navarra. Diario de Navarra. La diversidad Lingüística. El habla popular". Pamplona, 1996, tomo I, pág 17-30)



1998 - Valdizarbe/ Valdemañeru: El Gobierno de Navarra publica la colección de Toponimia y Cartografia de Navarra. En el número LIII se recoge la toponimia oficial del Valdizarbe. En este trabajo dirigido por Jimeno Jurío quedan por primera vez plasmados al completo todos los topónimos actuales de ambos valles. La inmensa mayoría de ellos tienen una procedencia vasca.

1998 - Valdizarbe: La revista trimensual euskalduna Murugarren publica su último número (nº 24). La razón fue el nacimiento de dos revistas profesionalizadas en la zona. En adelante las noticias en euskera se publicarán por medio de las revistas de Valdizarbe Entretodos-Auzolan y Entorno-Izarbeinguru.



2 iruzkin:

  1. Una pequeña aportación, por si pudiera interesar. En el Diario de Navarra del 25-7-1954 el periodista Jose Javier Uranga (fallecido en 2016 y que llegó a ser director del mencionado rotativo) publicó un artículo llamado "Guía del camino navarro a Compostela" en el que, entre otras localidades, mencionaba a Puente la Reina, diciendo de ella que "hasta hace poco se hablaba vascuence".

    ErantzunEzabatu
  2. Muchísimas gracias por el detalle, Gorka. El dato es sin duda importante por el valor de la fuente y por los pocos testimonios que disponemos de esa época que es nuestro particular 'agujero negro'.

    ErantzunEzabatu